martes, 28 de febrero de 2017

EL DRAMA DE LOS POT

Ahora se vino el DNP con una asesoría a un conjunto numeroso de municipios para supuestamente, apoyar la formulación del nuevo POT, lo cual no es ninguna asesoría, sino la imposición de los enfoques neoliberales que difunde esa entidad, para complacer las directrices de los organismos multilaterales que a toda costa pretenden proteger el Capitalismo Rentista y por ello no respetan las iniciativas locales y las expectativas de los actores municipales. Así, contratan un grupo de profesionales sumisos y obedientes, para que vaya a los territorios a aplicar la cartilla que les dan desde Bogotá.

Los POT en Colombia fracasaron. Todos. Existe, por lo menos, una decena de factores o causas de dicho resultado lamentable en la primera cochada de planes cuyo horizonte ya expiró, por lo cual se debe cocinar la segunda tanda, con el riesgo de que se cometan los mismos errores de los primeros y la situación territorial municipal sigan en las mismas. Una de esas causas, tal vez la más notoria, fue la flagrante violación del artículo quinto de la Ley 388 de 1997, que establece, en concordancia con uno de los enfoques teóricos del ordenamiento territorial, tal vez el más utilizado, la obligación de orientar el desarrollo del territorio y regular la utilización, transformación y ocupación del espacio, “de acuerdo con las estrategias de desarrollo socioeconómico”, queriendo decir la ley, que sin que se hayan definido previamente los objetivos de largo plazo, por lo menos a 24 años, por decir algo, y las correspondientes estrategias sociales y económicas para lograr dichos objetivos, el ordenamiento territorial se hace en abstracto, sin responder a ningún planteamiento concreto y por lo tanto el POT queda en el aire. Según la ley y los postulados teóricos que la respaldan, una vez definidos los objetivos económicos y sociales con horizonte de largo plazo y trazadas las estrategias para alcanzarlos, es necesario identificar los requerimientos o necesidades en materia de espacio y territorio que presentan dichas estrategias, para, ahora sí, darles una respuesta con el POT, consecuente y pertinente a los requerimientos en materia de espacio y territorio. Caso contrario, el POT queda reducido a las decisiones subjetivas o caprichosas de los geógrafos o arquitectos que contratan para la realización del trabajo.

Ojalá la comunidad municipal esté atenta y alerta frente a los trabajos del nuevo POT. Pues el mismo artículo de la ley vigente, determina que las acciones político-administrativas y de planificación física, deben ser “concertadas” con los actores municipales; pero lo que tradicionalmente se ha visto, es que a las organizaciones sociales las invitan a eventos, supuestamente participativos, donde les brindan almuerzo y refrigerio, para presentarles o darles a conocer, las decisiones ya tomadas, para que la foto de la presencia de la comunidad y las listas de asistencia firmadas, sirvan para demostrar jurídicamente el cumplimiento de la obligación de participación, aunque la concertación se haya quedado en veremos.

El otro aspecto a considerar en la experiencia del pasado, es que los POT quedaron reducidos a un simple articulado normativo de aplicación cotidiana y rutinaria sobre usos del suelo, ocultando la verdadera magnitud estratégica que el instrumento guarda en su seno como medio para ejercer la gerencia pública en la dimensión espacial del desarrollo territorial y con ello propiciar las condiciones adecuadas para la agilización y racionalización de los procesos de desarrollo económico y social y no solamente para generar lo que hasta hoy hemos visto y que podemos calificar como el drama de los POT.

miércoles, 22 de febrero de 2017

LA CASTRACIÓN DEL LIDERAZGO SOCIAL

Desde hace un cuarto de siglo, cuando por vía constitucional se sentaron las bases jurídicas para implantar el régimen político de la Democracia Participativa, el país en general y principalmente en la esfera académica, se viene agitando la queja sobre la debilidad del componente social del engranaje político, donde debe primar la co-gestión de políticas públicas con responsabilidad compartida entre el Estado y las organizaciones sociales, queja esta que surge porque en el lado de la sociedad, la organización de las bases no es la más adecuada y por el lado del organismo oficial, no se aprecia la voluntad política para propiciar el fortalecimiento. Pero, ante todo, la democracia participativa no ha funcionado a pesar del piso jurídico que existe, por la falta de un liderazgo apropiado. En los escenarios académicos se reitera la crisis de liderazgo que existe en Colombia en todos los niveles y se resalta el efecto de esta debilidad en la participación social para la construcción del nuevo país que se prometió en 1991.

Hoy, por supuesto, mucha agua ha corrido por debajo de los puentes y los cambios en el escenario global y particularmente ocurridos en Colombia por evolución de los procesos políticos, relievan con mayor énfasis la importancia de fortalecer el liderazgo social, si se quiere aprovechar las condiciones favorables que, por lo menos en teoría, están disponibles para afrontar el devenir histórico. Pero también nuevos acontecimientos de descomposición social ya han aparecido en contra de las aspiración y sueños de las comunidades populares. Ahora lo que se ha fortalecido no es el liderazgo popular, sino las fuerzas oscuras de la violencia que pretenden imponer a la fuerza y con mecanismos criminales, los intereses de las élites de poder que siempre han manejado el país.

Son aterradoras las cifras que han publicado las ONG veedoras del fenómeno. Durante el último año en el Departamento del Cauca han asesinado veintidós (22) dirigentes populares ocupando el primer lugar, con segundo lugar de Antioquia con 10 y Norte de Santander con 6, seguido de Nariño y Valle del Cauca. Uno (1) que fuera, ya es una cifra muy alta.


El interrogante obligado es entonces, de qué sirve el propósito constitucional de construir el régimen político de la democracia participativa con intervención conjunta de las dos partes, el Estado y las organizaciones sociales, si para que haya participación se necesitan líderes sociales, cuya carencia es bastante reconocida, pero si quienes asumen el rol en sus comunidades son asesinados por las fuerzas del mal. Parece que está condenada Colombia a la imposibilidad de sentir la democracia y permitir la construcción de políticas públicas de manera concertada bajo los cánones de la gobernanza, por culpa de los violentos que no toleran la defensa de los derechos y que con sus prácticas criminales están llevando a la castración del liderazgo social.

miércoles, 15 de febrero de 2017

EL ENFOQUE TERRITORIAL DEL DESARROLLO RURAL

Desde el año 2012, cuando se cerró el texto del punto uno del acuerdo con las Farc, y teniendo en cuenta que el numeral 1.2.3. obliga a formular los planes de acción para la transformación regional (PDET), el enfoque territorial para el desarrollo rural ha tomado fuerza en los escenarios académicos e institucionales, sobre la base de que este enfoque es relativamente nuevo en la literatura sobre desarrollo rural, por cuanto la conceptualización, si bien es cierto se fundamenta en viejos principios, su importancia corresponde al presente siglo.

Dice el acuerdo con las Farc, que el enfoque debe tener en cuenta las características socio-históricas, culturales, ambientales y productivas de los territorios y sus habitantes, así como sus necesidades diferenciadas en razón de su pertenencia a grupos en condiciones de vulnerabilidad y la vocación de los suelos, para lo cual se debe elaborar un diagnóstico con la participación de las comunidades en el que se consideren bajo el enfoque territorial las transformaciones que posibiliten los cambios estructurales en las condiciones de vida de las comunidades rurales.

Como retórica, nadie se opone a este discurso y probablemente responde de manera pertinente a las aspiraciones de las comunidades rurales. Pero como ejercicio práctico institucional y participativo, genera varios interrogantes cuyas respuestas tardan varios años en resolver, siempre que se comience ya con su implementación.

En enfoque tradicional había sido el de considerar la actividad agropecuaria como el eje del desarrollo rural y medianamente el Programa DRI había contemplado conjugar otros aspectos relacionados con el desarrollo integral. Pero no se consolidó una estructura capaz de relevar el sentido humano y el conjunto ambiental del complejo rural de manera que la estrategia de desarrollo se fundamente en el marco del ordenamiento territorial combinando todos los elementos que integran el complejo territorial. Hoy para efecto del cumplimiento de los acuerdos, casi hay que comenzar de cero, con el peligro de que se imponga desde el centralismo bogotano el enfoque neoliberal y se reduzca la estrategia a los rigores cuantitativos de los indicadores que cuadriculan los aspectos cualitativos del desarrollo humano.

Los actores e instituciones locales deben estar alerta y tomar la iniciativa para salir adelante y propiciar el direccionamiento estratégico de manera consecuente con los verdaderos requerimientos de las zonas rurales, cuyas características son particulares en cada lugar, por lo cual no puede haber modelos estándar para abordar en el enfoque territorial del desarrollo rural.


miércoles, 8 de febrero de 2017

DERRUMBE DE LA GLOBALIZACIÓN

La historia nos muestra que los imperios no se caen por ataques desde afuera sino cuando en su interior ocurren pugnas y divisiones, como sucedió en el imperio Romano que se dividió cuando un emperador se convirtió al cristianismo y con ello el debilitamiento.

Los del G-7 crearon la globalización para fortalecer el Capitalismo Rentista o Capitalismo Postindustrial, con el propósito de que los flujos del factor capital pudieran circular por todos los países como Pedro por su casa; pero no hicieron lo mismo con el factor trabajo, sino que fue por razones del instinto que la gente de los países azotados por la globalización, propició las corrientes migratorias motivadas por el rebusque y grandes masas de trabajadores se trasladaron a Norteamérica y Europa.

Ahora aparecen en el seno de los mismos países del G-7 los fenómenos políticos contrarios a la globalización. En Inglaterra surgió el Brexit para apartarse de la Unión Europea, en Francia ya hay una candidata que va en contravía del fenómeno y puntea en las encuestas y lo más sonado, en USA el presidente Trump viene haciendo declaraciones contrarias a los intereses globales.

Claro que en Francia y USA las acciones políticas atacan el fenómeno de la globalización del factor mano de obra, que es ilegal. Propuestas nacionalistas con xenofobia son argumentos que les traen réditos electorales, como sucedió con Trump y ahora con Le Pen en Francia. Pero no se sabe qué sucederá en USA si Trump más adelante lanza diatribas contra la globalización del capital que es lo que les interesa a los ricos rentistas de ese país, quienes se sostuvieron en el poder desde la época de Reagan.

La crisis de 2008 fue un campanazo de alerta contra el modelo, que encierra en su seno los factores económicos que lo llevarán a la crisis, pero que los interesados, en este caso los diversos tipos de fondos de inversión, tratan de sostener a toda costa, lo que significa el aplazamiento de la crisis; pues las medidas y fórmulas que proponen no corrigen las deficiencias estructurales que están minando la esencia del balance económico. Entonces pasa como en Europa, que hay muchos multimillonarios que se han enriquecido a costa del crédito público, mientras los Estados están quebrados y el servicio de la deuda, a favor de estos prestamistas privados, los está ahogando. No puede sostenerse un modelo desbalanceado, donde el peso del sector monetarios es muy superior al sector real de la economía, que cada día se deseca más.


No sabemos lo que vendrá en los próximos años; pero si las tendencias políticas en los países del G-7 siguen como se está presentando hoy, probablemente dentro de diez o quince años ya estaremos viendo otra situación en el ordenamiento económico mundial, que seguramente no será regresar al capitalismo clásico empresarial de vocación industrial, pero sí será un fenómeno diferente que surja después del derrumbe de la globalización.

martes, 31 de enero de 2017

CULTURA DE LA CORRUPCION

Se siente el inicio de una cruzada contra la corrupción que hoy invade no solo al Estado colombiano, sino a todas las capas de la estructura social. Así, esta lucha se hará más difícil y compleja porque parece que la corrupción está metida hasta en los tuétanos de los colombianos; y no desde ahora, sino desde los orígenes mismos de la república.

Cuenta Álvaro Tirado en su libro sobre historia económica de Colombia, que en los años 20 del siglo XIX fue enviado a Inglaterra Francisco Antonio Zea con las debidas credenciales para obtener un empréstito de los banqueros de ese país con destino al gobierno colombiano. En 1822 obtuvo un crédito leonino de gran perjuicio para nuestro país, por dos millones de libras esterlinas que, según las notas en la historia, el señor Zea dejó para su bolsillo y los dineros nunca entraros a las arcas del gobierno. Parece que después de cincuenta años, Colombia tuvo que pagar dicho crédito, en época en que el 68 % del presupuesto nacional, tuvo que destinarse a pagar la deuda externa adquirida en los años veinte con los banqueros ingleses.

Hoy está haciendo carrera que, por todo concepto, los servidores públicos exigen comisión, es decir, cobran por cumplir las funciones del cargo; con el agravante que dicha costumbre ha llegado a la Rama Judicial y, según comentan los abogados litigantes, los pleitos no se ganan en el juzgado con el derecho sino con el dinero. Lo que estamos presenciando y sufriendo, es que hoy nadie firma gratis. Da la sensación de que la mayoría de funcionarios llegan a los cargos a ver, no como prestan un mejor servicio público, sino cómo sacan tajada del cumplimiento de sus funciones y principalmente, a ver qué presupuesto hay para contratar y quedarse con el CVY.

El origen, por supuesto, está en el régimen político y principalmente en el sistema que rige la elección. A pesar de que existe la Ley del Voto Programático, el ciudadano no vota según las propuestas del candidato sino motivado por otro factor, como el caso de la venta del voto. En todo caso, vota motivado por el interés personal por encima del interés general y el bien común.

Por supuesto, que el hecho de que se haya profundizado tanto la costumbre de aprovechar en beneficio personal los bienes públicos, no debe ser motivo para bajar los brazos y sentirse derrotado por la magnitud del problema. Al contrario; se requiere una campaña masiva que incluya a todos los estamentos sociales y que ataque el flagelo desde todos los frentes. Pero lo que sí está claro es que se necesitan cambios profundos en el sistema político para que se faciliten las medidas que el gobierno está adoptando para combatir este mal que tanto daño le ha hecho a la sociedad colombiana y, sobre todo, que se apliquen estrategias tendientes a cambiar esa cultura de la corrupción.

martes, 24 de enero de 2017

LA INCERTIDUMBRE POR TRUMP

Es lógico que la llegada de un nuevo presidente en el país más poderoso del mundo genere tensiones por todos los lados, como ha ocurrido con el caso de Trump que tiene a los analistas especulando sobre las diversas alternativas sobre el enfoque su gobierno. Lo cierto es que en el discurso de posesión dijo frases que tienen pensando a muchos.

Después de que ese país fuera el abanderado del modelo de globalización financiera sustentado en el pensamiento neoliberal que se montó a partir de Reagan, hoy USA, como casi todos los países del mundo, también ha recibido los golpes de la dicho modelo y por eso Trump dijo que allá hay “madres e hijos atrapados en la pobreza en nuestros centros urbanos; empresas oxidadas y dispersas como lápidas en todo el territorio nacional; un sistema educativo lleno de dinero, pero que priva a nuestros bellos y jóvenes estudiantes del conocimiento, y el crimen, las pandillas y las drogas que han robado muchas vidas y le han arrebatado a nuestro país un enorme potencial.”

La globalización ha sido el negocio del capitalismo financiero internacional, que en USA gira en torno a las ocho familias propietarias de la Reserva Federal y agrupa algunos capitalistas rentistas agrupados en Fondos, quienes se han beneficiado del modelo por lo que Trump dijo que “Por mucho tiempo, un pequeño grupo en la capital de nuestra nación se ha beneficiado de las recompensas del gobierno, mientras la gente ha asumido el costo. Washington floreció, pero la gente no compartió esa riqueza. Los políticos prosperaron, pero se perdieron trabajos y las empresas cerraron.”

La globalización ha venido deteriorando el aparato productivo del mundo entero concentrando la producción en unas pocas empresas transnacionales de cualquier país; al mercado de USA entraron los japoneses, los alemanes y ahora los chinos que se están apoderando de ese gran mercado, por lo cual el nuevo presidente dijo que “Hicimos ricas a otras naciones mientras la riqueza, fortaleza y confianza de nuestro país desapareció del horizonte. Una a una, las empresas cerraron y dejaron nuestras costas, sin pensar en los millones y más millones de trabajadores estadounidenses que dejaron atrás.”

Si bien es cierto el grupo neoliberal del Capitalismo Rentista liderado por la Reserva Federal es muy poderoso, alrededor de Trump gira otro grupo de empresarios multimillonarios que se han afectado con la globalización y que seguramente, darán la batalla, no para regresar al capitalismo empresarial del siglo pasado que es casi imposible, pero sí para disminuir la magnitud de este proceso que se viene orientando desde Busch, hacia la construcción del Nuevo Orden Mundial, que significa un solo gobierno y un solo conjunto de instituciones universales para todo el planeta, con una sola moneda, manejado por grandes corporaciones financieras. Ahora, con las posturas de Trump el proceso seguramente se va a obstruir y mediante esa confrontación política de gran escala entre colosos, se podrá despejar con claridad la incertidumbre por Trump.

martes, 17 de enero de 2017

LA RABIA EN LA POLÍTICA

Se está volviendo moda el método de utilizar la rabia de los ciudadanos para canalizar su conducta electoral. Así lo señaló Juan Carlos Vélez, el gerente de la campaña del no en el pasado plebiscito de octubre sobre los acuerdos de la Habana, quien afirmó que, en estrategia electoral, buscaron que “la gente saliera a votar verraca”. Utilizaron los medios publicitarios para enviar mensajes que penetraran a lo más profundo de las pasiones de la persona para despertar ira contra los acuerdos y lo lograron: el NO ganó el plebiscito.

Como la estrategia funcionó con resultados favorables a los autores, ya se comprobó que dicho mecanismo es útil y que, según la idiosincrasia colombiana, utilizarlo es apropiado para alcanzar objetivos electorales. Así que, para las elecciones de 2018 es perfectamente viable volver a utilizar este recurso psicológico y derrotar al contrincante, a muy bajo costo, como lo afirmó Vélez en entrevista a una cadena radial.

Recurriendo a lo que más les duele a los ciudadanos, como la reforma tributaria, el sueldo de los congresistas o algunas otras leyes aprobadas en contra de los intereses del pueblo, es muy fácil nuevamente llevar la gente verraca a votar, para derrotar a quienes hoy son congresistas y así elegir nuevas personas en el congreso, de modo que se alcancen las mayorías en contra del Santismo. Nuevas personas sin antecedentes electorales, como ocurrió en las pasadas elecciones que se eligieron personas sin votos cautivos como el caso de Paloma Valencia, José Obdulio y otros.

Por supuesto que los congresistas actuales no son peras en dulce ni monjitas de la caridad y salvo algunas excepciones, casi ninguna merece ser reelegido; pero hay que mirar con lupa el procedimiento y examinar en detalle los pasos del mecanismo, no vaya a ser que nos salgamos de Guatemala y caigamos en Guatepeor. Si se presenta otra corriente alternativa de nuevos candidatos, debidamente organizada y con orígenes transparentes, que muestre la posibilidad de elegir congresistas honestos, que actúen basados en la ética pública y con propósitos de bien común y el beneficio general, bienvenida sea la estrategia de llevar la gente a votar con ira contra los actuales congresistas. Pero si no surge esta alternativa y el terreno queda ocupado por quienes son experimentados en dichos procedimientos, la acción política contra los congresistas actuales se vuelve peligrosa. La extrema derecha neonazi es un grupo organizado, con posturas políticas claras, con disciplina, con caudillo, con recursos de financiación y asesores internacionales muy capaces, aptos para tomarse mediante mayorías el Congreso; mientras que por el otro lado lo que hay es una desbandada anarquizada de posturas políticas sin claridad, dispersas y sin liderazgo, o sea con todos los atributos para tener una derrota electoral, de manera que no debe ser simplemente espontánea y reactiva la aplicación contra el Congreso de la rabia en la política.