miércoles, 6 de marzo de 2013

LA HERENCIA DE CHAVEZ


Durante catorce años algunos colombianos se preocuparon mucho por la paja en el ojo ajeno de Venezuela donde operaba una dictadura personal que despertaba críticas desde todos los ángulos, desconociendo la viga en el ojo propio donde desde hace medio siglo existe una dictadura colectiva ejercida por las élites de la oligarquía, como se puede ver hoy cuando el Estado es administrado de manera chambona, por el nieto de Lleras, el hijo de Rengifo, el hijo de Cárdenas, el hijo de Samper, el hijo de Galán, el hijo de De la Calle, el hijo de Char, el hijo de Vélez, el hijo de Serpa, el hijo de Iragorri, el hijo de Ortega y demás delfines de las castas dominantes.

El pecado de Chávez fue el de convertirse en un obstáculo o impedimento para los propósitos del Club de Bilderberg, los Iluminati, por supuesto de la Resera Federal de USA y demás sectas clandestinas que pretenden, bajo la bandera de un nuevo orden mundial, crear un gobierno universal lógicamente administrado por ellos, los más ricos del mundo. Chávez se les salió de su órbita y mediante posturas abiertamente contrarias, se sumó a un grupo de países que no le marcha a la globalización, el paso previo que Rockefeller y demás socios diseminados en los países del G-7, crearon como paso previo para el montaje de esa nueva política internacional, que arrastró cambios en la teoría del derecho internacional como la tesis de los Ataques Preventivos, que sustentados en el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, tanto utilizó Bush para apoderarse del petróleo mundial y el control de las reservas internacionales monetarias de los países extranjeros, debidamente amparado por el FMI.

Probablemente el proyecto político de Chávez montado sobre los principios socialistas de economía planificada y propiedad estatal de los medios de producción no tenga vigencia histórica e igualmente su estilo de gobierno fue odioso por su totalitarismo. Pero no se puede desconocer que gracias a su postura nacionalista y su franqueza para enfrentar al poder mundial, muchos pueblos y gobiernos, hoy que el modelo del capitalismo financiero internacional está comenzando su derrumbe, ven en esa actitud un ejemplo para seguir como mecanismo para salvar el aparato productivo que se está destruyendo y aliviar los pobres efectos sociales en los pueblos nacionales, que a cada gobierno le toca afrontar como consecuencia de la globalización.

No se tratas de imitar los esquemas de gobierno de Chávez, pero si es importante tener en cuenta su propuesta para enfrentar los golpes del capitalismo financiero internacional que a pesar de sus tradicionales y conocidas operaciones encubiertas para desestabilizar gobiernos, con Venezuela no pudo y hoy por eso se nos permite analizar con detenimiento la herencia de Chávez.

sábado, 2 de marzo de 2013

LA REFORMA A LA SALUD


El gobierno está socializando la propuesta de reforma al sistema de salud que llevará al Congreso en los próximos días y por obvias razones ha despertado todo tipo de curiosidades y expectativas. La mayoría esperábamos que, siendo consecuentes con el diagnóstico de la salud en Colombia, la reforma tendría que extirpar el tumor maligno de las EPS.

Siempre hemos dicho que los mercaderes de la muerte o traficantes de vidas humanas, alias las EPS, sobran en la conformación de sistema y además que se comen, como parásitos, la mayor proporción de los recursos asignados al mismo, a través de sus gastos de funcionamiento y utilidades de los inversionistas. Ahora con la propuesta dijo Jaime Arias, quien las representa, que la propuesta castraría a las EPS, lo cual no es totalmente malo, porque si bien no las elimina del todo, al menos les corta el aparato reproductor y eso es importante.

La propuesta pretende crear Mi-Salud, como un organismo de naturaleza especial con autonomía administrativa y financiera, que manejará los recursos y a la vez administrará las afiliaciones, lo cual constituye la columna vertebral del sistema. Pues hoy el mal llamado aseguramiento es una aberración que aplica el concepto de aseguramiento retroactivo y opera más como un impuesto, que permite a las EPS, con ánimo de lucro, administrar directamente los aportes, sacrificando la calidad del servicio para quedarse con el dinero, estrangular a los prestadores IPS y sacar por delante las ganancias de su lucrativo negocio.

La propuesta no erradica totalmente la causa del problema, pero sí introduce una modificación importante al sistema. Transforma las ESP en administradoras de atención básica y especializada reforzando así los servicios de prevención, atención y rehabilitación de primer nivel, lo que refuerza a las secretarías de salud territorial, sobre todo en materia de prevención, y modifica el plan de beneficio estableciendo un plan integral, que todavía no sabemos eso con qué se come, pero que parece va a evitar que a los usuarios les sigan negando la atención con el argumento de que su necesidad está por fuera del POS.

Aun no se conoce suficientemente el articulado del proyecto de ley, pero los documentos oficiales del ministerio donde se consigna el espíritu de la propuesta, crea esperanzas para corregir las deficiencias estructurales del sistema creado por la Ley 100 del 93, el que permitió durante muchos años desviar el verdadero sentido de las políticas sociales, impregnando con el enfoque financierista, un bien público cuyo sentido debe ser totalmente humanista. Esperamos conocer el articulado final, que todavía está modificando el ministro con base en las consultas que realiza con los diferentes actores, contando con que la propuesta definitiva colme las expectativas que toda la comunidad colombiana espera de la reforma a la salud.

miércoles, 27 de febrero de 2013

EFECTO DE LA CRISIS CAFETERA


Esta semana pudimos ver con claridad otro de los efectos sociales de los compromisos de Colombia frente al capitalismo financiero internacional. Ya desde mucho antes a través de artículos publicados en medios de Popayán, lo habíamos anotado. La globalización financiera que ocurre desde hace más de veinte años y que ha impuesto a los Estados nacionales obligaciones mediante acuerdos internacionales, conduciría a desastres económicos en el aparato productivo, conjuntamente con la impotencia de la antaño soberanía del Estado como conductor de la economía.

Siempre nos hemos preguntado: ¿de qué sirve un Estado si ni siquiera puede fijar el precio de la divisa?. Una de las medidas derivadas del Consenso de Washington de 1989, donde estuvo Rodolf Hommes en representación de Colombia, era la de arrebatar el Banco de la República de las manos del Jefe de Estado para ponerlo de rodillas al servicio del capitalismo financiero internacional, con el complemento de los acuerdos internacionales para que el precio del dólar lo fijara el mercado y no la autoridad económica nacional.

Hoy, no es que el gobierno no pueda, sino que pesan más los compromisos internacionales y por culpa de ello, tenemos el país a punto de reventar. Comenzaron los cafeteros, quienes tienen autoridad moral para hacerlo gracias a los aportes que durante siglo y medio han hecho a la economía colombiana; pues la acumulación originaria que permitió el leve desarrollo industrial del país se gestó en su seno. Luego seguirán los floricultores, después los azucareros, en seguida y en fila, las demás ramas de la producción nacional que se afecta con las dificultades de exportar y con la avalancha de compras que, nuestra cultura de alta propensión marginal al consumo de importados, le entrega el mercado nacional a las empresas extranjeras.

Si bien la única causa de la crisis cafetera no es la revaluación, porque también tienen limitaciones en la sinergia colectiva derivada del capital social y en la anacrónica organización gremial que hoy está manejada con carácter burocrático y que impide atender requerimientos de sanidad vegetal y logística para afrontar los costos de los insumos, no podemos desconocer la importancia del tipo de cambio que no solo se relaciona con el café sino con todo el aparato productivo nacional.

El gobierno está sobre la espada y la pared, tal como ocurre con el mar de San Andrés: o le obedece a las decisiones internacionales perjudicando la base económica interna, o favorece a los actores nacionales y se echa encima los organismos multilaterales. O favorece a los comerciantes que liderados por Fenalco apoyan las importaciones, o favorece a los productores que liderados por nadie tienen que recurrir a la protesta como la que estamos viendo como efecto de la crisis cafetera.

lunes, 25 de febrero de 2013

LA PROTESTA DE ARTURO CALLE


La protesta del empresario de los vestidos ha tenido mucho eco en la opinión, tal vez porque siendo un hombre que casi nunca sale en los medios, su nombre colocado en múltiples lugares del país, es bastante reconocido en el escenario público. En parte tiene razón el señor Calle porque la carga tributaria en un país lleno de desempleo y pobreza, agobia de manera generalizada a la comunidad nacional.

Pero por otro lado nos recuerda la historia colombiana, cuando a mediados del Siglo XIX, se presentó la lucha intestina de carácter político en sus apariencias, pero con un trasfondo económico que al decir de algunos historiadores, marcó el futuro del desarrollo económico nacional, que se sembró a finales de dicho siglo y se consolidó durante el Siglo XX.

Dicen los historiadores y entre ellos Tirado Mejía, que se enfrentaron por un lado los artesanos y por otro lado los comerciantes, ambos con algunos otros aliados. La pugna la ganaron los comerciantes y por lo tanto este sector de la economía instauró su influencia en el gobierno y las políticas que se implantaron fueron para su beneficio. Ahora algunos historiadores afirman que de haber triunfado los artesanos, el sector industrial hubiera avanzado en su desarrollo y que en consecuencia en el Siglo XX, Colombia hubiera sido país industrial; pero como triunfaron los comerciantes, el país le abrió las puertas a la industria europea, principalmente inglesa, y se castró la posibilidad de fortalecer los inicios industriales nacidos en Cundinamarca y Santander, principalmente.

Lo que les duele a los comerciantes porque el gobierno intenta proteger el aparato productivo amparando los sombreros artesanales y la producción del cuero, no es tanto porque la carga de impuestos está azotando a la sociedad en general. Lo que les mortifica es que con la limitación de las importaciones se bajan las posibilidades de ganancias a las empresas de comercio, donde se ubican también grande multinacionales. Ello hace que la decisión del gobierno tome postura frente a las alternativas de política económica, midiendo el papel del aparato productivo en la base económica y sus impactos en materia de generación de empleo sostenible y fortalecimiento de los mecanismos multiplicadores. Probablemente Fenalco ejerza presión en contra de las medidas proteccionistas y los neoliberales vociferen por el incumplimiento de acuerdos sometidos a la OMC, pero la historia muestra hechos que son contundentes sobre los efectos futuros de las medidas que en todo caso, deben defender el aparato productivo nacional aunque se siga manifestando la protesta de Arturo Calle.  

jueves, 14 de febrero de 2013

LA CAIDA DE LA INDUSTRIA


Cuando en 2011 apareció el PND Prosperidad Para Todos y en el papel se leyó que el modelo utilizado tenía tres pilares donde estaba la política económica, la política social y la política de paz y en la primera se relevaba la importancia del aparato productivo de la economía, nos entusiasmamos. Por fin, dijimos, después de ocho años de privilegiar el sector financiero y beneficiar a los especuladores del dinero, que ahora les llaman inversionistas, el gobierno ha entrado en razón y serán los sectores primarios y secundarios, o sea donde se crean el valor, los que tendrán el trato preferencial en las políticas macroeconómicas, es decir en las políticas fiscal, monetaria y cambiaria.

Pero ahora escuchando las palabras del ministro Juan Camilo Restrepo y viendo las cifras expuestas esta semana por el presidente de la Andi, nos llevamos la más ingrata sorpresa por los resultados obtenidos. Dijo Villegas que durante 2012, la industria apenas creció el 0,7 % respecto al año anterior, lo que constituye un irrisorio incremento, si se tienen en cuenta el papel de este sector para la solidez de la economía y en los fenómenos sociales donde el empleo de la mano de obra es fundamental.

Las razones son sencillas: si no existe armonía y coherencia entre la política de desarrollo y las políticas macroeconómicas, haciendo que estas concuerden con los propósitos globales del plan, no es posible que se logren los resultados esperados. La política monetaria, que está en manos del Banco de la República y este a su vez que vive arrodillado a los intereses del capitalismo financiero internacional, no es consecuente con los requerimientos del sector industrial; eso de la inflación objetivo a los únicos que beneficia es a los capitalistas rentistas. La política cambiaria que se escapa de las manos del Estado porque la rige el mercado, ha sido fatal para el aparato productivo por la revaluación de la moneda nacional que secularmente se viene presentando a pesar de la aplicación de las timoratas medidas disponibles. ¿Cuándo se había visto que el Estado no puede colocar el precio al dólar porque las fuerzas de poder internacional se lo impiden? Y todo con el agravante de la elevada propensión marginal al consumo de importados que impera en nuestra idiosincrasia y que impacta gravemente la balanza comercial del país. La política fiscal, que depende de que en el Congreso aprueben las propuestas, tiene seria limitación por presiones de los organismos multilaterales y la protección de los intereses del capitalismo rentista. Surgen entonces discrepancias entre ministros del mismo gobierno, lo cual no nos sorprende  porque la Nación siempre ha sido desarticulada; y el DNP quien debiera coordinar, desde hace medio siglo que se dedica a introducir en el país los paradigmas y modelos creados para defender los intereses de los ricos de Estado Unidos.  Saquen ustedes las conclusiones sobre nuestra realidad y el futuro próximo. 

sábado, 26 de enero de 2013

LA LUZ DEL CONSEJO GREMIAL


Democracia participativa, cogestión de políticas públicas, desarrollo endógeno, etc., son temas que hoy están sobre la mesa en las esferas académicas e institucionales, cuando los indicadores de pobreza y desempleo tienen la situación del Cauca como motivo de preocupación generalizada. Ya las ayudas del gobierno nacional pasan a segundo plano, porque todas las circunstancias jurídicas, instrumentales y conceptuales, demuestran que la responsabilidad frente a los problemas regionales y locales es única y exclusivamente de los actores territoriales.

Organización social, sociedad civil y liderazgo entonces, se convierten en factores necesarios para dinamizar los procesos sociales tendientes a superar obstáculos y crear condiciones para alcanzar las aspiraciones de la comunidad en materia de generación de ingresos y calidad de vida. La cultura o idiosincrasia juega un papel determinante, además del capital social, que es indispensable para avanzar hacia metas colectivas de cambio con bien común y beneficio colectivo. Pero en este campo no se observan condiciones apropiadas y favorables para que Popayán y el Cauca logren los avances necesarios en el aprovechamiento del patrimonio regional existente, sobre todo en materia de riqueza natural e histórica. No se aprecia la fuerza suficiente en las dinámicas sociales y por el contrario, está reinando la desesperanza generalizada, el desconcierto colectivo y una expectativa masiva, que nadie se ofrece a satisfacer.

En los políticos y en los gobernantes territoriales ya no hay credibilidad. Se examinan los estamentos sociales e instituciones y son muy pocas las que muestran fortalezas para responder a los requerimientos de los procesos endógenos. La organización social es débil y la sociedad civil reina por su ausencia. Existen instituciones y organizaciones que parcialmente cuentan con potencialidades, pero no las suficientes como para direccionar una empresa de tanta magnitud como es el desarrollo endógeno regional.

No obstante, hay una organización representativa de importantes estamentos y organizaciones como son los empresarios y los gremios, que está dotada de los factores apropiados para dinamizar procesos sociales de largo plazo hacia una visión de cambio y desarrollo. Tiene la credibilidad en el gobierno, los inversionistas nacionales e internacionales y la comunidad en general. Es el Consejo Gremial y Empresarial, que constituido por más de dos decenas de organizaciones, dispone de la trayectoria, independencia, neutralidad, objetividad y experticia necesarias para ejercer un liderazgo colectivo capaz de impulsar procesos y empresas de gran envergadura en el marco del desarrollo endógeno.

Por fortuna, hemos visto que los propósitos de dicha organización son consecuentes con su propia potencialidad. Hoy este organismo está iniciando actividades que responden con pragmatismo a las expectativas regionales y así la comunidad podrá al final del túnel ver la luz del Consejo Gremial.

miércoles, 16 de enero de 2013

LA ENSEÑANZA DE LA BASURA


LA ENSEÑANZA DE LA BASURA

Gustavo Petro ha sido una persona ideológicamente ecléctico y ahora administrativamente desordenado. A pesar de que la ley otorga a los alcaldes instrumentos para hacer gerencia pública, este gobernante no les para bolas y maneja el distrito capital a punta de sentido común, como se ha podido observar con el caso de las basuras y la situación que se presentó en el mes de diciembre, la cual deja importantes enseñanzas para el futuro.

La más importante conclusión que se puede sacar de lo sucedido en Bogotá por el caso de las basuras, es el efecto que puede traer en Colombia cualquier intento de recuperar lo público, que desde los orígenes del Estado Moderno por allá en el siglo 18, había sido monopolio de dicho organismo y que ahora, desde finales del siglo 20 y con el soporte de la doctrina neoliberal, constitucionalmente es susceptible de pasar a manos privadas generando ganancias para los inversionistas.

Lo que Bogotá nos muestra es la reacción de los grandes capitales cuando se trata de recuperar para el Estado los bienes o servicios públicos que ya han sido privatizados. Independientemente de la valoración del modelo que trata de implantar Petro para el manejo de las basuras, si es bueno, regular o malo, el fenómeno a destacar es la reacción de los inversionistas que a gran escala han creado negocio sobre los asuntos públicos. Vimos cómo, con el apoyo de la gran prensa bogotana encabezada por Arismendi, un esbirro del gran capital que utiliza la audiencia de la empresa donde labora para manipular conciencias en favor de los intereses de los ricos, desplegó una feroz campaña de desprestigio del modelo Petro que en esa época e independientemente de la falta de planificación, tuvo las fallas que todo proceso presenta en la etapa de despegue.

Lo preocupante no es la basura de Bogotá, sino lo que pueda suceder en el futuro cuando dentro de cualquier proyecto político de corte socialdemócrata al tenor de la plataforma ideológica del Partido Liberal, se pretenda recuperar lo público para que regrese a su cuna natural en el seno del Estado. Por ejemplo, qué sucederá cuando la crisis de la salud llegué al fondo y sea necesario que el Estado la recupere?

La salud es tal vez, el asunto más público entre todos los asuntos públicos, que hoy está privatizada y en manos de inescrupulosos capitalistas que se han convertido en mercaderes de la muerte y por ello la situación social es desastrosa. Si el gobierno, en concordancia con la frase escrita en la página 21 del Capítulo I del PND Prosperidad para Todos que dice “el mercado hasta donde sea posible y el Estado hasta donde sea necesario”, la cual es típicamente socialdemócrata, decide regresar el manejo de la salud al Estado, lo más probable es que los grandes capitalistas también desplieguen una campaña de oposición para evitar que sus propósitos financieros se vean afectados, imponiendo los intereses particulares por encima del bien común y el interés general, por lo cual es conveniente asimilar la enseñanza de la basura.